jueves, 4 de marzo de 2010

COACHING EN TODAS PARTES

Desde mi opinión personal parece que el coaching cabalga con paso firme hacia un reconocimiento como profesión de desarrollo gracias al buen hacer de instituciones, empresas y profesionales que cuidan rigurosamente desde el ejemplo y la congruencia profesional. Si es verdad que puede haber un poco de saturación y confusión hasta llegar a la certificación (100 horas para ACC no digamos ya hasta PCC con 750 horas) puesto que parece goloso para demagogos y oportunistas que se hacen llamar coach (¡soy coach!) en su imagen profesional ante los nuevos y despistados clientes.

Imagen que parece que hace mucho daño, sin embargo la vida es muy tozuda con la gente populista que utiliza cuatro trucos que no técnicas, porque con el tiempo termina viéndosele la verdadera cara por el mal uso de la filosofía, normativa, herramientas y ética del coaching. Formación sin duda accesible en tiempo, dinero y aún más importante en energía para los que se dejan embaucar (más en tiempos de crisis que hay captar gente para la causa de sobrevivir). Por ello unas cuantas preguntas de reflexión:

¿Qué pasa con el coaching que aparece hasta en la sopa?, ¿Qué tiene el coaching que tanto atrae?, ¿Qué repercusión estamos creando?, ¿Nos encontramos en un momento critico?, ¿Terminaremos por conseguir que sea una profesión reconocida?, ¿Dónde está el ejemplo de congruencia?, ¿Qué especializaciones se están creando o promoviendo?

Es verdad que conozco a algunos profesionales (personas) que tienen las habilidades de coaching y las practican con sus equipos, clientes y participantes sin demostrar al mundo en su tarjeta de visita que ya lo son, sencillamente lo hacen con cercanía y saber estar. La diferencia entre coaching, consultoría y formación es un asunto de moda y muy común por estar relacionados aunque sin duda hay matices diferentes:

La atención e intuición del coach experimentado es la de aprovechar la propia visión del cliente, la sabiduría, los recursos y en promover la acción orientada a hechos concretos en el alcance más cercano y motivador (terapia ¿por qué? y coaching ¿por qué no?) sin embargo un consultor se centra desde su especialidad de negocio en el logro de resultados de la organización a través de la aplicación de conocimientos técnicos y herramientas específicas (mucho software!). Por último al formador es el responsable de la transmisión de información específica y entrenamiento de habilidades a sus clientes pudiendo utilizar las habilidades de coaching.

Para mí la clave no es SER COACH porque das la sensación de huérfano (pregunta a alguien ¿Quién eres? y verás como te contesta con su profesión). Los coaches creemos en las alianzas y en la idea de ejercer y disfrutar responsablemente (no más etiquetas) como PROFESIONALES del coaching co-activo.

Seguro que con el vídeo aclaramos por dónde van los tiros...


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