lunes, 21 de diciembre de 2009

¿POR QUÉ JUSTO A MI ME TENÍA QUE TOCARME SER YO?

Con esta maravillosa pregunta de Felipe que encabeza el nuevo post de las inteligentes y sencillas viñetas de Mafalda y su genuino contador de sueños Quino quiero escribir con emoción positiva sobre la plenitud. Plenitud personal que en nuestro contexto, sea cual sea, nos permitirá salir, aceptar o jugar con el rebaño social.

Siempre tocamos este tema de la plenitud como algo teórico, imaginable e incluso peyorativo aunque yo lo veo y vivo como la oportunidad real para nuestro impulso personal y social, sino veréis... en el año "10" que se avecina.

Ahora que estamos en plena fuente de peticiones y deseos navideños hemos de saber equilibrar nuestras fortalezas y desafíos en nuestros contextos de plenitud (buscamos hacer ruido para que se nos note cuando es todo lo contrario). Sé que no es fácil, aunque si nos empeñamos en que sea de una determinada forma... mala cosa! (por ejemplo, obsesión y codicia por tener cosas, ganar dinero o por alcanzarlo porque no se llega). ¿Te planteas alcanzar la plenitud desde tu única razón y horizonte?

Es momento al fin de estar presente con coherencia personal (manda a tu saboteador de viaje), de estar conectado con tu entusiasmo sereno o alocado, de soltar cadenas, caretas (lo que cuesta quitársela), de conocer los clichés sociales que no nos convienen para la plenitud (y si sirvieron en algún momento dale las gracias al personaje o saboteador). Por ello te pregunto.

¿Qué es para ti la plenitud?
¿Que preguntas te haces sobre la plenitud?
¿Qué haces para conseguir la plenitud?
¿Qué crees tú que te lo está impidiendo?
¿A qué esperas para sacar tu sentido del humor y creatividad?
¿Cual es el precio por dejar de lado la plenitud?
¿Consigues verte pleno imaginariamente dentro de unos años?
¿Conoces a alguien a quien admiras desde su plenitud?
¿Qué color, textura, sabor eres desde la plenitud?

La plenitud es algo sencillo por ser humano, cálido y muy cercano por cuidar los pequeños detalles como por ejemplo; Atreverte a soñar despierto, perseguir utopías, crecer espiritualmente o darte un paseo por la montaña. Se trata de ver y sentir la vida desde el respeto desde los diferentes horizontes propios y de los demás (aunque todos dormimos bajo el mismo cielo) porque el cambio es posible si lo decides desde la humildad y el amor.

Comenzaba el post preguntando...¿Por qué justo a mí me tenia que tocar ser yo?. Sencillo, por dejar la preocupación por la ocupación en ser uno mismo.

Felices fiestas, feliz plenitud con este vídeo ¡lleno de humor!.

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